Comunicándonos con personas en estado vegetativo
Dirigidos
por el neurocientífico Adrian Owen, un equipo de investigadores de la
británica Universidad de Cambridge han desarrollado un sistema que
permite la comunicación con pacientes con graves lesiones cerebrales,
condenados a lo que se denomina un estado vegetativo persistente (EPV).
Gracias a ello, estas personas podrán comunicarse con el mundo que les
rodea e incluso podrían llegar a movilizarse en sillas de ruedas
motorizadas y dirigidas por sus propias mentes.
Los
investigadores utilizaron monitores de electroencefalografía (EEG)
(técnica de exploración de la actividad bioeléctrica del cerebro en
condiciones basales de reposo) que conectaron a 128 electrodos situados
en un gorro, a su vez colocado en la cabeza de pacientes con daño
cerebral severo. Este sistema les permitió comprender las respuestas que
los pacientes les dieron a una serie de preguntas realizadas.
S
cree que conectando un sistema similar a un ordenador se podrán
decodificar los mensajes del cerebro de personas en estado vegetativo.
De esta forma, éstas podrían comunicarse con el mundo exterior a través
de un sintetizador de voz e, incluso, controlar una silla de ruedas
motorizada. El dispositivo, que podría estar disponible para su
comercialización y aplicación en una década, tiene su origen en un
experimento anterior realizado también por Owen y sus colaboradores. En
dicho experimento, consiguieron comunicarse con un paciente de 29 años
que llevaba un lustro en estado vegetativo, como consecuencia de las
lesiones cerebrales que sufrió en un accidente de coche.
Utilizaron
entonces una técnica de escaneo cerebral denominada exploración por
resonancia magnética funcional (fMRI) que les permitió registrar la
actividad cerebral del joven mientras éste contestaba 'sí' o 'no' a
preguntas como "¿tú padre se llama Thomas?".
Anteriormente,
la fMRI había sido empleada en un estudio de tres años de duración para
averiguar si existían o no signos de conciencia en 23 pacientes en
estado vegetativo. En cuatro de los casos estudiados (el 17 por ciento
de ellos) se descubrió que dichos pacientes sí mantenían ciertos niveles
de conciencia a pesar de no poder moverse ni hablar. En el caso del
joven de 29 años, los resultados fueron aún más sorprendentes, dado que
los científicos consiguieron, además de constatar su consciencia,
comunicarse con él. Para ello, el paciente tan sólo tuvo que modular sus
pensamientos.
Dado
que las señales cerebrales asociadas al “sí” o al “no” son complejas y
muy similares, los científicos pidieron al joven que imaginara que
jugaba al tenis cuando quería decir “sí” y que paseaba por algún lugar
cuando quería decir “no”. Pensar en los movimientos del tenis pone en
marcha regiones del cerebro relacionadas con las actividades espaciales,
mientras que pensar que se está dando un paseo por cualquier sitio
activa regiones cerebrales vinculadas con la orientación. Gracias a este
cambio en sus pensamientos, y a su reflejo diverso en la actividad
neuronal consecuente, los científicos pudieron interpretar las
respuestas del paciente a las preguntas que se le realizaron.
Más
recientemente, los investigadores han utilizado monitores de EEG, en
lugar de la técnica de fMRI, para hablar con pacientes en estado
vegetativo. La tecnología EEG presenta algunas ventajas con respecto a
la exploración por resonancia magnética funcional. Por un lado, es más
barata, pequeña y portátil que la fMRI, que utiliza campos magnéticos y
ondas de radio para detectar las pulsaciones eléctricas del cerebro. Por
otro lado, la EEG genera resultados más rápidamente que la fMRI, lo que
hace posible mantener una conversación con un paciente en este estado.
Los resultados obtenidos son algo extraordinario.
La comunicación con pacientes en estado vegetativo es una obligación
ética y moral, ya que un simple “sí” o “no” en estos casos podría
servir, por ejemplo, para tratar de manera ajustada el dolor que puedan
estar sufriendo los pacientes.
El estado
vegetativo es una condición neurológica compleja que actualmente se
diagnostica mal en un 40 por ciento de los casos (se determina que no
tienen conciencia pacientes que sí la tienen). Las causas principales de
estos diagnósticos erróneos están relacionadas con la incapacidad de
los pacientes para hacer saber que están conscientes. Los métodos de
registro de actividad cerebral serían, por tanto, la única vía de
detección de la cognición y la conciencia que puedan tener, e incluso de
establecer un medio de comunicación con ellos.posted by Tecnologas @
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